miércoles, 28 de marzo de 2007

Einstein y la Religión

Opiniones de Einstein acerca de la Religión
Por Al Seckel and John Edwards

(Traducción: Ramiro Arteta-Guzmán)

Einstein ha sido uno de los grandes científicos que han investigado el Universo. Como consecuencia, se consultan frecuentemente sus pensamientos en relación con Dios y la Religión. Desafortunadamente, existe mucha confusión acerca de sus opiniones, lo cual se debe a la forma poco ortodoxa en que usaba las palabras Religión y Dios, y también por una campaña sistemática de las comunidades religiosas para presentarlo como un creyente. Einsten era, claramente, un incrédulo. Su incredulidad se sustenta en las citas y referencias que siguen a las notas históricas de este artículo.

Notas Históricas

La familia de Einstein era de ascendencia judía, pero su papá se refería a las costumbres de la fe judía como “una antigua superstición”. A temprana edad, después de haber leído algunos libros científicos, Einstein abandonó la religión revelada y se enfocó hacia las leyes de la Naturaleza.

En 1911 le fue ofrecida una Cátedra como profesor en Praga, pero se le negó el puesto porque en escribió “no afiliado” cuando se le preguntó por su religión. Para conseguir el trabajo le tuvo que solicitar a los encargados que cambiaran su respuesta.

Durante una oración en un desayuno en 1929, el Cardenal O’Conell denunció que detrás de la Teoría de la Relatividad estaba la “fantasmagórica aparición del Ateísmo”. Inmediatamente, un Rabino le envió una carta a Einstein preguntándole si creía en Dios, a lo que éste respondió que creía en el Dios de Spinoza. Su definición de Dios era tan solo otra palabra para referirse a la Naturaleza y sus leyes.

Einstein no creía en una super – inteligencia, en la existencia de la Trinidad, en los milagros de Jesús, en la inmortalidad del alma, en la astrología o en la existencia de lo supernatural. Cuando dijo su famosa – y a menudo citada fuera de contexto – frase de “Dios no juega a los dados con el Universo”, se refería a que no existen movimientos al azar en el Universo, y que toda la Naturaleza funciona conforme a leyes matemáticas.

También usó la palabra Religión en diferentes sentidos. Para él significaba el deseo humano de ser y entender lo moral, bien estuviera o no asociado a [la idea de] Dios. Es en este sentido que consideraba que la Religión era necesaria. Por eso dijo: “En esta Era de materialismo, las únicas personas profundamente religiosas son los trabajadores científicos” [* 3, p. 40]

Einstein permaneció incrédulo toda su vida. Después de su muerte, ocurrida en 1955, fue cremado sin ceremonia religiosa alguna.

Sus ideas acerca de Dios

"Por supuesto que es mentira lo que ustedes leen acerca de mis convicciones religiosas, mentira que es repetida sistemáticamente. Yo no creo en un Dios personal. Nunca he negado esto sino que lo he expresado claramente. Si existe algo en mí que pueda ser denominado religión es la ilimitada admiración por la estructura del mundo a medida que la ciencia nos la va revelando [* 2, p. 38]

"No puedo imaginar a un Dios que premia y castiga a a los seres que ha creado, y cuyas intenciones han sido fabricadas por nosotros mismos; en resumen, en un Dios que no es sino el reflejo de la fragilidad de la naturaleza humana”. [* 4, p.6]

"Nunca le he atribuido a la Naturaleza un propósito u objetivo, ni nada que pueda ser interpretado como antropomórfico." [* 2, p. 43]

"Me parece que la idea de un Dios personal es un concepto antropológico que no puedo tomar en serio. Tampoco puedo imaginar algún deseo o meta más allá de la esfera de lo humano. Mis opiniones son parecidas a las de Spinoza: admiración por la belleza del Universo y creencia en la lógica simplicidad de su orden y armonía, los cuales solo podemos comprender humilde e imperfectamente. Creo que tenemos que conformarnos con nuestro con nuestros conocimientos y entendimientos imperfectos y tratar las obligaciones y valores morales como un problema – el más importante de todos los problemas – puramente humano." [* 7, p. 95]

"La principal causa de los conflictos actuales entre religión y ciencia se originan en el concepto de un Dios personal" [* 5, p.27]

"No puedo aceptar ningún concepto de Dios basado en el temor a la muerte o en la fe ciega. No puedo probar que no existe un Dios personal, pero si me pusiera a hablar de El, estaría mintiendo." [* 1, p. 622]

"En su lucha por el bien ético, los profesores de Religión deberían tener la grandeza de abandonar la idea de un Dios personal, esto es, abandonar la fuente de miedo y esperanza que en el pasado colocaron a tan grande Poder en manos de los sacerdotes." [* 5, p. 28]

"El hombre que está totalmente convencido del funcionamiento de las leyes universales de la causalidad no puede ni por un momento dar cabida a la idea de un ser que interfiere en el curso de los acontecimientos… [Tampoco] puede tener cabida para la religión del miedo ni para la religión moral o social" [* 6]

El Alma y la inmortalidad

"No creo en la inmortalidad del individuo y considero que lo ético es preocuparme exclusivamente de los asuntos humanos sin que una autoridad supra humana detrás de ellos." [* 2, p. 34]

"Dado que nuestras experiencias internas consisten en la reproducción y combinación de impresiones sensoriales, el concepto de un alma sin un cuerpo me parece vacío y carente de significado" [* 2, p. 35]

"Tampoco puedo creer que el individuo sobrevive a la muerte de su cuerpo, aunque los espíritus débiles abrigan tales pensamientos a través del miedo o de un egoísmo ridículo" [* 4, p. 6]

La Oración

Una alumna de sexto grado de una escuela dominical en Nueva York, con el respaldo de su profesora, le escribió a Einstein preguntándole si los científicos deberían orar, y en caso de hacerlo, qué pedirían. Su respuesta fue:

“La investigación científica se fundamenta en la idea de que todo lo que ocurre está determinado por las leyes de la Naturaleza. Por esta razón, un científico difícilmente estará inclinado a creer que los eventos pueden ser influidos por la oración, por ejemplo, un deseo dirigido hacia un ser supernatural. " [* 2, p. 27]

La Biblia

"A través de la lectura de libros populares de ciencia alcancé la convicción de que muchas de las historias de la Biblia no pueden ser ciertas" [* 1, p. 17]

Misticismo

"La tendencia mística de nuestra época - que se demuestra particularmente con el crecimiento rampante de la autodenominada Teosofía y el Espiritualismo - no es para mí más que un síntoma de debilidad y confusión." [* 2, p. 35]

"Lo que yo veo en la Naturaleza es una magnífica estructura que solo podemos comprender de manera muy imperfecta, y que debe llenar a un pensador con sentimientos de humildad. Este es un genuino sentimiento religioso que no tiene nada que ver con el misticismo" [* 2, p. 34]

Moral

"La ciencia ha sido acusada de socavar la moral, pero la acusación es injusta. El comportamiento ético del hombre debería basarse eficazmente sobre la comprensión, la educación y los lazos y necesidades sociales; las bases religiosas no son necesarias. Muy pobre es la condición del hombre que tiene que ser controlado por el miedo al castigo o por la esperanza en una recompensa después de la muerte" [* 3, p. 39]

Referencias :

* 1. Clark, Ronald: “The Life and Times of Einstein” New York, World Publishing Co., (1971).
* 2. Dukas, Helen: “Albert Einstein: The Human Side”, Princeton, Princeton University Press, (1979)
* 3. Einstein, Albert: “Ideas and Opinions”, New York, Crown Books, (1954)
* 4. Einstein, Albert: “Living Philosophies”, New York, Simon and Schuster, (1931)
* 5. Einstein, Albert: “Out of My Later Years”, New York, Philosophical Library, (1950)
* 6. Einstein, Albert: "Religion and Science," New York Times Magazine, Nov. 9, (1930)
* 7. Hoffmann, Banesh: “Albert Einstein: Creator and Rebel”, New York, Viking Press, (1972)

No hay comentarios: